jueves, 3 de diciembre de 2009

LA PAZ


Estimados amigos y hermanos, después de un período de búsqueda en nuestro interior, hemos vuelto a capturar nuestro impulso para transitar este sendero tan gratificante que nos da la vida. Podría decir, esta oportunidad tan difícil, y tan sencilla, al mismo tiempo de clarificar los deberes y compromisos que Dogen nos indica en el "Genjo Koan" (Actualización del asunto más importante), que nos lleva a olvidar nuestro yo, mientras lo vivimos plenamente. ¡Vaya compromiso!
Agradecemos cualquier aporte de experiencias y comentarios que, con sumo placer, pondríamos a disposición de los que nos siguen en este ensayo de ser, como dicen los tres compromisos, testigos de las alegrías y dolores del mundo.