viernes, 28 de noviembre de 2008

Thomas Merton y el zen (Monje cistercience - 1915-1968)

También en la mística cristiana (como medio de llegar a Dios) podemos encontrar experiencias de la ‘pobreza y el vacío de la mente’ muy semejantes y (a veces hasta coincidentes) como las que sobre el zen nos explican Merton y el Dr. Suzuki: Sabe que cuanto más el alma se desnuda tanto más se va adentrando en la interior soledad y tanto más queda de Dios vestida; y cuanto más el alma queda sola y vacía de sí misma tanto más el divino espíritu la llena. (Guía Espiritual de Miguel de Molinos. L. III, 116).Visión cristiana del zen. Volviendo de nuevo al estudio que desde el punto de vista cristiano hace Merton del zen, encontramos que el místico escritor cisterciense (con los previos razonamiento propios del asunto) viene a decirnos que, a su entender, el zen tiene mucho que decir no sólo al cristiano sino al hombre moderno en general: No es dogmático, sino concreto, directo, existencial y, sobre todo, se ocupa de la vida misma, no de ideas sobre la vida, y menos aún de plataformas partidarias en terreno político, religioso, científico o cualquier otro (...) Ahora bien, el gran obstáculo para la comprensión mutua de cristianos y budistas reside en la tendencia occidental a enfocar, no ya la experiencia búdica, que es esencial, sino su explicación que es accidental, y que el propio zen considera por completo trivial e incluso engañosa.