jueves, 17 de mayo de 2012

PREGUNTAS...


Vivimos en un mundo de dudas y paradojas… Es nuestra mente espantada y acomplejada que se agarra de todo y no encuentra lo que busca.
Adentro está el duende,  que se cree de siete pies,  apodado  “ego” por creer que es el dueño de la pelota, los guantes y el bate,  pero que  aún se mea en los pantalones.
Parece mentira,  pero la solución es sentarse en un rincón, aunque sea en el Metro a las seis de la tarde, y hacernos una pregunta: hay muchas preguntas, pocas respuestas.
(Un discípulo le preguntó al maestro Chao Chú: “¿Tienen naturaleza búdica los perros?”… El maestro  (maestros zen que sólo dan tormento), respondió: “¡MU!”, para trastorno de muchas generaciones de congéneres nuestros que se han preguntado el significado de esta extraña respuesta).
Pues preguntemos: “¿Existe Dios?”…”MU”
                                     “¿Seré feliz?”…”MU”
                                       “¿Recibiré un aumento?”…”MU”
                                       “¿Existe la reencarnación?”…”MU”
                                       “¿Ganará Hipólito?”…”MU”
                                       “¿Existe una vida “Zen”?...”MU”
Cuando la pregunta nos queme la garganta y no la podamos tragar ni escupir, el ego se meará en los pantalones de nuevo y pegará un grito:¡ AYYYY!
¡Quizás por fin saldremos de él!
ENTONCES…¡seremos libres!
En ese instante las respuestas no importarán…¡pero  por fin comprenderemos!