sábado, 6 de octubre de 2012

Hsin Hsin Ming - Versos sobre la Ment




Jianzhi Sengcan (3er. Patriarca chino( 僧璨) (m. 606 E.C.)

El Gran Camino no es difícil
para los que no tienen preferencias.
Cuando amor y odio están ambos ausentes
todo torna claro y no disimulado.
Sin embargo, si haces la menor distinción
cielo y tierra se separan hasta el infinito.
Si deseas ver la verdad
no te aferres a ninguna opinión a favor o en contra.
Enfrentar lo que uno quiere a lo que uno no quiere
es la enfermedad de la mente.
Cuando el significado profundo de las cosas no es entendido
la paz esencial de la mente es perturbada sin límite.
El Camino es perfecto como el vasto espacio
dónde nada falta, ni nada sobra.
Es verdaderamente nuestra elección aceptar o rechazar
que no vemos la verdadera naturaleza de las cosas.
Vive, ni en la maraña de las cosas externas,
ni en las sensaciones internas de vacío.
Se sereno en la unidad de las cosas
y esas visiones erróneas desaparecerán por si solas.
Cuando intentas parar la actividad para alcanzar la pasividad
tu propio esfuerzo te llena de actividad.
Mientras permanezcas en un extremo u otro
no conocerás la Unidad.
Los que no viven en el camino de la unidad
caen en ambos, actividad y pasividad,
afirmación y negación.
Negar la realidad de las cosas
es perder su realidad,
afirmar el vacío de las cosas,
es perder su realidad.
Cuanto más hablas, y piensas sobre ello,
más te alejas de la verdad.
Para de hablar y de pensar,
y no hay nada que no serás capaz de conocer.
El volver a la raíz es encontrar el sentido,
Pero perseguir apariencias es perder la fuente.
En el momento de la iluminación interior
Hay un ir más allá del vacío y de las apariencias.
Los cambios que parecen ocurrir en el mundo “vacío”
Los llamamos reales, sólo por nuestra ignorancia.
No busques la verdad,
sólo deja de apegarte a tus opiniones.
No permanezcas en el estado dualístico
evita ese tipo de pensamientos con cuidado.
Aunque sólo haya un rastro
de esto y de lo otro, de bien y de mal,
la Mente-esencial se perderá en confusión.
Aunque todas las dualidades provengan del Uno,
no te apegues ni a este Uno.
Cuando la mente existe inalterada en el Camino,
nada en el mundo puede ofender,
y cuando algo ya no puede ofender,
deja de existir en su antigua forma.
Cuando no surgen pensamientos discriminantes,
la vieja mente deja de existir.
Cuando los objetos mentales desaparecen,
el sujeto pensante desaparece,
como cuando la mente desparece, los objetos desaparecen.
Las cosas son objetos por el sujeto (la mente)
la mente (sujeto) es tal, por las cosas (objetos).
Entiende la relatividad de estas dos
y la realidad básica : la unidad del vacío.
En este Vacío los dos son indistinguibles
y cada uno contiene en él, el mundo entero.
Si no discriminas entre grueso y fino
no serás tentado por prejuicios y opiniones.
vir el Gran Camino
no es ni fácil, ni difícil,
pero los que tienen visiones limitadas
son temerosos e indecisos,
cuanto más prisa se dan, más lentos van,
y el apego no puede ser limitado ;
incluso el apegarse a la idea de la iluminación
es extraviarse.
Simplemente deja que las cosas sean a su manera
y no habrá ni idas, ni venidas.
Obedece a la naturaleza de las cosas (tu propia naturaleza),
y caminarás libre e inalterado.
Cuando el pensamiento está en cautiverio, la verdad es escondida,
ya que todo es oscuro y poco claro,
y la pesada práctica de juzgar
trae disgustos y preocupaciones.
Qué beneficio puede derivarse
de distinciones y separaciones ?
Si deseas avanzar en el Camino de la Unidad
que no te desagrade incluso el mundo de los sentidos y de las ideas.
En verdad, aceptarlos plenamente
es idéntico a la verdadera Iluminación.
El sabio no persigue ninguna meta
pero el necio se encadena a sí mismo.
Existe un Dharma, no muchos;
las distinciones surgen
de los apegos del ignorante.
Buscar la Mente con la mente (discriminante)
es el mayor de todos los errores.
Descanso y agitación derivan de la ilusión;
con la Iluminación, no hay me gusta, no me gusta.
Todas las dualidades vienen de inferencias ignorantes.
Son como sueños o flores en el aire :
es de locos tratar de agarrarlos.
Pérdida, ganancia, bien y mal :
estos pensamientos deben finalmente, ser abolidos de una vez.
Si el ojo nunca duerme,
todos los sueños cesarán de forma natural.
Si la mente no hace discriminaciones,
las diez mil cosas
son como son, de única esencia.
Entender el misterio de esta esencia de la Unidad
es ser liberado de todos los enredos.
Cuando todas las cosas son vistas por igual
la eterna esencia del Ser es alcanzada.
Comparaciones o analogías no son posibles,
en este estado carente de causas y relaciones.
Considera al movimiento como quieto
y a lo quieto, en movimiento,
ambos, movimiento y descanso, desaparecen.
Cuando estas dualidades dejan de existir
incluso la Unidad no puede existir.
En esta finalidad última
no hay ley, ni descripción que se puedan aplicar.
Para la mente unificada en acuerdo al Camino
cesan todas las luchas alrededor del yo.
Dudas e irresoluciones se desvanecen
y la vida en verdadera fe es posible.
De un sólo golpe somos liberados de todo cautiverio;
nada se agarra a nosotros y no nos apegamos a nada.
Todo está vacío, claro, auto-iluminándose,
sin que se ejerza el poder de la mente.
Aquí el pensamiento, las sensaciones, el conocimiento y la imaginación
no tienen valor.
En este mundo de talidad
no hay ni yo, ni otra cosa que yo.
Para entrar directamente en harmonía con esta realidad
simplemente dí cuando surgen las dudas, “No dos”.
En este “no dos” nada está separado,
nada excluido.
No importa cuando o dónde,
Iluminación significa acceder a esta verdad.
Y esta verdad está más allá de una ampliación o
una disminución, en tiempo o en espacio;
en un sólo pensamiento hay diez mil años.
Vacío aquí, Vacío allá,
pero el universo infinito se mantiene
siempre ante tus ojos.
Infinitamente grande e infinitamente pequeño;
no hay diferencia, ya que las definiciones se han desvanecido
y no se ve frontera alguna.
Lo mismo que con el Ser y el no-Ser.
No pierdas el tiempo en dudas y discusiones
que no tienen nada que ver con esto.
Una cosa, todas las cosas :
se mueven juntas y se entremezclan,
sin distinción.
Vivir en esa realización
es estar sin ansiedad acerca de la no-perfección.
Vivir en esa fe es el camino a la no dualidad.
Porque lo no-dual es uno con la mente que confía.
palabras !
El Camino está más allá del lenguaje,
Porque en él hay
no ayer
no mañana
no hoy.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

LOS KOANES



Los koanes son una herramienta muy importante de enseñanza (más bien “empujón hacia la realización”)  – exclusivos de la escuela Zen.
Su función es “desmontar” el apego humano a la racionalidad, a que todo es “racional” y se puede resolver por medios lógicos e intelectuales. Este apego lleva a que no veamos la realidad de las cosas por estar buscándoles las bases racionales: intelectuales, discursivas, divisibles en partes con fines analizables…etc.
Como escuela el Zen proclama que la esencia de las situaciones vivenciales se capta al instante, los asuntos humanos se “ven” de inmediato porque la mente original es clara, pura,y lo abarca  todo, digamos de “un tirón”…de hecho no hay nada que entender, sino que las circunstancias se traducen en vivencias y la comprensión es inmediata, como un estallido. Si pensamos estamos perdidos. El zazen nos prepara para trabajar en este nivel al separarnos de los mecanísmos mentales racionales, y concentrarnos en el presente donde se manifiesta la real naturaleza de todo.
Los koanes no son susceptibles de soluciones verbalizadas ni “racionalizadas”.  Su solución está concentrada en un gesto, expresión verbal, expresión corporal (mueca, grito), que capte “el meollo” iluminado de lo que el koan está planteando.
En definitiva lo que hay que tratar de hacer es una “demostración” (satisfactoria para el maestro)  de la base iluminada y romper el cascarón de la ignorancia.
En el koan que estamos trabajando hay que practicar zazen distinguiendo los puntos fundamentales del planteamiento del koan (¿qué es “la nada”, que “de dónde vienen las cosas”, qué es la rabia?. (¿Dónde es que la historia nos “enreda” en la racionalidad para darle un “mandarriazo” definitivo).
Durante el zazen se dirige la atención a esos puntos hasta que, casi como un parto, la solución se nos presenta y muchas veces el impulso es reir.
¿Cómo entendemos que el hielo es frío (Koan en  Cien Años de Soledad)? ESE instante en que el padre de Aureliano Buendía le levanta la mano y se la coloca al bloque de hielo… ¡Ahhhh!
Existen alrededor de 2000 koanes clásicos y los monjes en Japón (y otros grandes centros zen mundiales) tienen que resolverlos todos.
¡Buena suerte!